La curtición modifica la estructura del colágeno para estabilizarla de forma permanente. Es el punto en el que la piel deja de ser una materia perecedera y se convierte en cuero.
Desliza para ver la transformación
La curtición estabiliza la estructura natural del colágeno para que la piel deje de degradarse y conserve sus propiedades durante décadas. La resistencia, la flexibilidad y la durabilidad del cuero nacen en este momento.
La fibra de colágeno — la red que el curtiente estabiliza para siempre.
Color, tacto, flexibilidad y firmeza no aparecen por casualidad. Solo pueden desarrollarse sobre un cuero correctamente curtido.
No todas las pieles se curten de la misma manera. El proceso se elige en función de las prestaciones que deberá ofrecer el cuero y de los requisitos de su aplicación final.
Es el proceso que utilizamos principalmente en Curtidos Badia. Proporciona un cuero estable, resistente y preparado para las fases posteriores de recurtición y acabado, lo que lo convierte en la opción más utilizada para marroquinería y artículos de alta calidad.
Cuando el artículo lo requiere, empleamos curtición Wet White, un proceso libre de cromo que genera una base estable para desarrollos con requisitos específicos y determinadas aplicaciones técnicas.
La curtición es un proceso controlado en el que cada parámetro influye en el resultado final. Cada baño se mide, se ajusta y se registra para garantizar que el curtiente penetre de forma homogénea y el cuero alcance las propiedades previstas.
La cantidad de agente curtiente determina cómo penetra en la fibra y el grado de estabilización que alcanzará el cuero. Su dosificación se ajusta durante todo el proceso.
El pH regula la velocidad de reacción del curtiente con el colágeno. Mantenerlo dentro del rango previsto es esencial para obtener una curtición uniforme.
La temperatura controla el ritmo de la reacción química y protege la estructura del colágeno durante el proceso. Un control preciso evita alteraciones irreversibles en la fibra.
El tiempo de permanencia en bombo permite que el curtiente alcance toda la estructura fibrosa. Su duración varía según el artículo y las propiedades que se desean obtener.
Con el cuero ya estabilizado, la recurtición permite desarrollar las propiedades que definirán el artículo final: suavidad, firmeza, flexibilidad, capacidad tintórea y comportamiento técnico.