Hay historias que se explican con palabras, otras que se reconocen a través de una textura y algunas que permanecen en la memoria gracias a un aroma.
En Curtidos Badia, nuestra historia está ligada a la piel desde hace más de 135 años. Una trayectoria construida a través del oficio, la artesanía y la capacidad de evolucionar con el tiempo.
Una historia construida sobre la piel
Curtidos Badia nació trabajando piel para calzado. Hace aproximadamente 30 años, la empresa dio un nuevo paso y orientó su actividad hacia la marroquinería y el sector del lujo.
Los mercados han cambiado, los productos han evolucionado y también nuestras formas de trabajar. Pero hay algo que se ha mantenido constante: el cuidado, el conocimiento y el amor por cada piel.
Porque para nosotros trabajar la piel es también crear.
Una de las partes que más disfrutamos de nuestro oficio es precisamente la posibilidad de desarrollar nuevos artículos: experimentar con texturas, colores y acabados, buscar nuevas posibilidades y adaptar cada creación a lo que pide el mercado y cada momento.
Esa combinación entre tradición y creatividad forma parte de nuestra manera de entender la piel.
Cuando una historia se convierte en fragancia
Por eso, cuando Sara y Joaquim, de CARNER BARCELONA, nos propusieron llevar nuestro legado a un territorio diferente —el de la perfumería—, la conexión fue inmediata.
Así nació CUIRS.
Una fragancia inspirada en la piel, pero también en todo aquello que forma parte de los recuerdos asociados a nuestro oficio.
El olor de la piel.
El recuerdo del humo que permanecía en las antiguas fábricas, cuando los cigarrillos formaban parte del ritmo cotidiano de aquellos años.
La sensación de entrar en un espacio conocido. La calidez de llegar a un lugar que se siente como casa.
CUIRS consigue convertir todos esos recuerdos en una experiencia diferente: una historia que, en lugar de tocarse, puede sentirse a través del olfato.
Tradición, memoria y creación
Para nosotros, esta colaboración representa mucho más que la creación de un perfume.
Es una forma de reinterpretar nuestro propio legado y de demostrar que una tradición puede encontrar nuevas maneras de expresarse.
La piel deja de ser únicamente un material y se convierte en inspiración. El oficio se transforma en una experiencia. Y los recuerdos de varias generaciones encuentran una nueva forma de permanecer.
CUIRS conecta dos mundos aparentemente diferentes —la curtición y la perfumería— unidos por algo que compartimos: el valor de los materiales, la sensibilidad por los detalles y la importancia de crear productos con identidad.
Porque detrás de cada artículo, cada piel y cada fragancia hay algo que no se puede fabricar: una historia.
Una historia familiar hecha perfume
Después de 135 años, seguimos creando, experimentando y buscando nuevas formas de entender la piel.
CUIRS es una de ellas.
Es el recuerdo de nuestros talleres, de las personas que han formado parte de esta trayectoria y de una forma de trabajar que ha pasado de generación en generación.
Por eso, para Curtidos Badia, CUIRS no es solo una colaboración.
Es la historia de una familia convertida en perfume.
Una historia que comenzó hace más de un siglo entre pieles y talleres y que hoy encuentra una nueva manera de ser contada.
Porque algunas historias no solo se cuentan. Se sienten, se recuerdan y, a veces, también se llevan puestas.